EL PROFESOR

El primer libro que tuve de John Katzenbach fue El psicoanalista, una verdadera delicia para la imaginación, fue tan grata la experiencia que dejó mis expectativas muy altas sobre este famoso autor de suspenso psicológico. Por lo que La historia del loco me pareció un poco lenta y plana, en comparación con el primero y caí un poco en decepción, así que dejé pasar mas de un año para animarme a comprar otro de sus múltiples libros.
Debido a mis investigaciones profesionales, me atrapó la sinopsis de El profesor, quien sufre de una enfermedad neurodegenerativa y que en sus últimos días es el único testigo de un secuestro, cuestión que le impide ponerle fin a su condición. Mi primera impresión fue "Vaya, que obsesión la John con los señores maduros, con formación psicológica y que su destino es el suicidio", que ha decir verdad, es una triada perfecta, porque está la madurez y la sensatez de los años, la lógica detrás del fascinante mundo de la mente y conducta humana y la presión ejercida por la muerte.
Todo comienza cuando el profesor, dispuesto a suicidarse esa misma noche, observa cómo una adolescente desaparece tras el chillido de las llantas de una misteriosa furgoneta blanca, lo que el no sabe es que ella intentaba huir de su casa y que día tras día Jennifer Riggins dejará de ser ella para convertirse en la número 4. Este libro es fascinante porque el autor nos da vistazos de la enfermedad de Adrian Thomas, profesor e investigador en psicología, de su pasado, a través de esas surreales alucinaciones producidas por la degeneración de su cerebro, de sus miedos y de sus pérdidas. Y por otro lado nos muestra lo retorcido y perverso que puede ser este mundo y cuán fácil se puede lucrar con las pasiones más bajas del ser humano, a través de una pantalla y conexión a Internet.
Sentía que no podía parar de leer, es adictivo, algo que va creciendo lentamente y que creí que iba a estallar en grande. El desarrollo de la historia fue la dosis perfecta de adrenalina, misterio y suspenso que necesitaba, pero el final, para mi, sobrepasó la realidad, dejó de ser natural y perdí la conexión con la historia, me fue imposible imaginar esa situación y mis cálculos no coincidían con lo que estaba leyendo. Realmente el final que elige el autor no puede complacer a todos los lectores, seguramente para muchos este fue perfecto, para mi no, y no porque no cumpliera con mis expectativas sino porque perdí la señal con el hilo narrativo. En general me parece un buen libro para que las horas pasen como agua entre las manos, es entretenido, mantiene la emoción en los bordes y te involucra en la historia, estás ahí y eso hace que siempre valga la pena darle una segunda oportunidad a Katzenbach.
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